Llegible-visible

Legible – Visible

Entre el fotograma y la página
Exposición 06.04 - 28.05.2017

Nivel 2

Artistas: John Baldessari, Julián Barón, Christian Boltanski, Stan Brakhage, stanley brouwn, Ulises Carrión, Cine Quieto (Núria Gómez Gabriel y Gloria Vilches), Jef Cornelis, Patrícia Dauder, Guy Debord, Departament de Publicacions de RTVE, Fortunato Depero, Gilbert & George, Dan Graham, Vicente Huidobro, Dominique Hurth, William Kentridge, Rob van Leijsen, Rose Lowder, Chris Marker, Eline McGeorge, Miralda, László Moholy-Nagy, Raymond Pettibon, Marcel Pey, Alain Robbe-Grillet, Martha Rosler, Benet Rossell, Ed Ruscha, Isidoro Valcárcel Medina, Gloria Vilches, Lawrence Weiner.

La exposición Legible – Visible. Entre el fotograma y la página se propone explorar las relaciones de continuidad, complementariedad o dialéctica que se establecen entre publicaciones de artista y obras audiovisuales, dos medios que han vivido momentos de intenso desarrollo en el contexto de la creación a lo largo del último siglo.

El entrecruzamiento entre publicaciones y material audiovisual encuentra sus primeros antecedentes en la década de 1920, cuando, con sus reflexiones sobre la estética de la luz en relación a la imagen en movimiento, Lázslo Moholy-Nagy instaba a reconsiderar la estructura de la narración cinematográfica, a la vez que, en el terreno del diseño gráfico, replanteaban de manera radical la forma y función de la tipografía sobre la página. A principios de la década siguiente, época en que el cine mudo había alcanzado su mayor momento de expansión y el cine sonoro estaba a punto de irrumpir en las pantallas, se suceden otros intentos de solapar el medio impreso y audiovisual. En 1931, el diseñador italiano Fortunato Depero esboza el proyecto New York film vissuto, un “libro-película” destinado a recoger los detalles de su experiencia en Nueva York. El proyecto, que Depero alcanzará a explicar en una publicación de pocas páginas pero no a realizar en su total alcance, denota la voluntad de fundir en una única experiencia la narración impresa y el ritmo cinematográfico. Abordando esta relación desde el ámbito de la literatura, en 1934 el poeta chileno Vicente Huidobro, a su vez, se embarca en la redacción de una “película escrita”, Cagliostro: novela-film: una nueva tentativa precursora del guión cinematográfico tal como lo conocemos hoy en día.

Siguiendo la senda abierta por estos y otros experimentos, el primer gran momento de exploración simultánea de ambos territorios en el terreno del arte sería la década de los setenta, que vivió la progresiva generalización de los equipos de grabación de vídeo domésticos, y la expansión de las publicaciones de artista como modelo de creación y distribución alternativo al mercado del arte. Muchos de los protagonistas del movimiento conceptual, como John Baldessari, Gilbert & George, Michael Snow, Ed Ruscha y, en nuestro país, Isidoro Valcárcel Medina, realizaron piezas de doble carácter: un libro, una película. No todas estas “parejas”, sin embargo, tienen idéntico perfil. Si en ocasiones, como es el caso de John Baldessari, publicación y película comparten un mismo contenido e incluso un mismo título, otras veces las relaciones entre unos y otras son más sutiles o complejas. Valcárcel Medina se inspira en una novela de Robbe-Grillet para crear una película y un cartel, en tanto que el realizador de televisión Jef Cornelis confía su cámara a stanley brown para la producción de una de sus piezas . En el vídeo A Book (1978), de Ulises Carrión, el libro se encuentra no fuera, sino dentro de la película; Miralda y Benet Rossell completan su pieza París La cumparsita con una película y una caja que contiene materiales impresos que documentan la performance que da lugar a la pieza. Desde una perspectiva feminista, Martha Rosler, a su vez, transforma un proyecto sobre los procesos ideológicos y sociales vinculados a la preparación de alimentos, y “la cocina” como dispositivo cultural, en una serie de postales, un libro y un vídeo. Chris Marker y Guy Debord plantean su crítica social en películas de medio metraje y libros en los que el texto desempeña un papel secundario, o alejado del que le es habitual.

Aunque de manera más aislada, esta práctica continuará en los años ochenta y noventa, con figuras tan relevantes como Dan Graham —Rock My Religion y sus diversas materializaciones impresas—, Lawrence Wiener, Raymond Pettibon y también autores de contextos más cercanos, como Marcel Pey, que continúan tendiendo puentes entre la imagen en movimiento y página impresa en obras en las que el diálogo entre ambos soportes se desarrolla por vericuetos diferentes, no siempre unívocos.

A partir del año 2000 comienza el segundo momento de intensa actividad en esta práctica, que se prolonga hasta nuestros días. Esta segunda etapa viene marcada por el impacto de la revolución digital, y la consiguiente expansión de las herramientas de edición —de textos y de vídeo— al ámbito doméstico. Con el nacimiento de las publicaciones digitales, las ediciones en papel se liberan de su principal función —comunicar contenidos— y se vuelven más flexibles en cuanto a sus posibilidades formales y estéticas. Al mismo tiempo, tanto los soportes impresos como el propio celuloide cinematográfico se ve amenazados por la obsolescencia. En esta etapa artistas de trayectoria larga y reconocida, como William Kentridge y Tacita Dean, prosiguen la exploración simultánea de ambos medios junto a creadores más jóvenes: Cine Quieto, Julián Barón, Eline McGeorge, Rob van Leijsen, Patrícia Dauder y Dominique Hurth, entre otros. La generación más joven multiplica los formatos: folioscopios o flipbooks, colecciones de postales, proyecciones de diapositivas y vídeoclips se unen al libro, la película y el vídeo como soporte adecuado para este tipo de experimentación.

Con más de una veintena obras de carácter doble —publicación y película—, Legible – Visible. Entre el fotograma y la página ilustra el interés de los creadores por entrelazar y relacionar la página impresa y el documento audiovisual, superponiéndolos hasta casi fundirlos en una única superficie para la creación. ¿Qué sucede cuando un artista “traduce” cierto contenido de un medio impreso a un medio audiovisual (o viceversa)? ¿Qué cambia, qué se altera, qué permanece cuando tiene lugar esta transposición de formatos? ¿De qué forma se complementan o contraponen? Esta exposición invita a reflexionar sobre cuestiones como la secuencialidad, la narración, lo cinemático, el paso del tiempo, el montaje, la representación del movimiento y, en suma, la relación entre publicaciones y documentos audiovisuales, dos de los soportes más relevantes sobre los que se erige el paisaje cultural y social de nuestra época.

Créditos de las fotos:

Isidoro Valcárcel Medina. La celosía. Cartell, 1972. Foto: Cortesía de Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
Isidoro Valcárcel Medina. La celosía. 1972. Película de 16 mm transferida a digital, b/n, sonido, 115’. Foto: Cortesía de Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
Alain Robbe-Grillet. La Jalousie. París: Les Éditions de Minuit, 1957. Foto: Dani Pujalte
Alain Robbe-Grillet. La celosía. Barcelona: Seix Barral, 1958. Foto: Dani Pujalte
Ed Ruscha. Premium. 1971. Película de 16 mm, color, sonido, 24’. Foto: Cortesía de Electronic Arts Intermix
Martha Rosler. Service: A Trilogy on Colonization. Nueva York: Printed Matter, 1978 (reimpreso 2008). Foto: Dani Pujalte
Martha Rosler. A Budding Gourmet. 1974. Vídeo transferido a digital, b/n, sonido, 17’ 14’’. Foto: Cortesía de Electronic Arts Intermix
Patrícia Dauder. 41o08’56.66′′ N/ 08o36’43.60′′ W. Barcelona: Cru, 2013. Foto: Dani Pujalte
Patrícia Dauder. 41o08’56.66′′ N/ 08o36’43.60′′ W. 2013. 12 hojas de papel impresas en offset, 100 x 70 cm. Foto: Cortesía del artista y de Projecte SD
John Baldessari. I Will Not Make Any More Boring Art. Nueva Escocia: Art Gallery of Nova Scotia, 2000 (reimpreso 2011). Rollo de papel pintado para empapelar. Foto: Cortesía de John Baldessari Archive
John Baldessari. I Will Not Make Any More Boring Art. Acción. Foto: Cortesía de John Baldessari Archive
John Baldessari. I Will Not Make Any More Boring Art. 1971. Vídeo transferit a digital, b/n, so, 31’ 17’’. Foto: Cortesía d’Electronic Arts Intermix
Gloria Vilches. La isla. 2015. Videoclip para la canción “La isla” de Dos Gajos. Película en super-8 transferida a digital, color, sonido, 3’ 24’’
Fotos: Cortesía del artista

 

 

Comisaria: Mela Dávila

Asistente de curadoría: Maite Muñoz

Organiza y produce: Arts Santa Mònica – Departament de Cultura